martes, 29 de enero de 2013

REFORMA AL ARTÍCULO 24 DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL



Presentación

Durante los meses de noviembre y diciembre, la LVIII Legislatura del Congreso del Estado llevó a cabo la discusión de la reforma al artículo 24 de la Constitución Federal, reforma aprobada por el Congreso de la Unión, que por su carácter ameritaba la discusión en los Estados para su aprobación o rechazo.
 
A continuación presento el posicionamiento que sostuve en este proceso legislativo. Lo hago mediante tres documentos: dos discursos que pronuncié en el Pleno y el relato de algunas conversaciones con compañeros diputados después de haber concluido la discusión y fuera del salón de sesiones.


Primer Discurso en el Pleno
  
Deseo expresar a ustedes que soy militante por elección libre y razonada, de un partido político que tiene profundas raíces ideológicas en el pensamiento y la filosofía liberal.
 
Soy integrante de un partido que abrevó del liberalismo mexicano, de la lucha social histórica que dio origen al México Independiente, al Estado laico fraguado durante la Guerra de Reforma, de un partido que vivió la lucha social de la Revolución Mexicana, y la resistencia religiosa durante la guerra posterior a la Revolución Mexicana.
 
Estoy inscrito en las filas de un partido que abrevó en la filosofía política del Constituyente de 1857 y del de 1917, impulsor de la lucha social que conformó los movimientos sociales obrero, campesino y popular.
 
 
Políticamente me he formado en el partido que dio origen a los gobiernos que impulsaron la creación de las instituciones contemporáneas en busca de una democracia y justicia social plenas para todos los mexicanos.
 
Como producto de esta herencia ideológica y política, debo aceptar ante grupos de ciudadanos que hoy están aquí representados, ante mis correligionarios y compañeros de Grupo Legislativo, que al surgimiento de la Reforma que presentó mi partido en el Congreso de la Unión, y que hoy da sustancia a esta sesión, como muchos otros, fui asaltado por la desconfianza ideológica y el análisis prematuro del contenido de la reforma, incertidumbres que me llevaron a emitir opiniones y advertencias más temerosas que razonadas.
 
Sin embargo, después de haber estudiado y analizado a fondo y a la luz de mis convicciones liberales y progresistas los conceptos de la reforma, puedo expresar consciente y razonadamente que:
 
En mi opinión, vivimos en una sociedad informada, con una gran capacidad de juicio, con criterio amplio y con capacidad de análisis y elección.
 
Una sociedad que demanda libertad y una legislación amplia, para que cada ciudadano vaya más allá de los corporativismos ideológicos, políticos y sociales, y pueda elegir consciente y libremente sus prácticas ideológicas y políticas.
 
Aunque esta reforma parezca una lucha entre doctrinas religiosas, no lo es, ya que el contenido de la reforma no beneficia a una ni perjudica a otra; beneficia las libertades democráticas y garantías ciudadanas civilizantes.
Que por mi origen político liberal democrático, tengo la convicción personal y el compromiso social, de impulsar toda forma legal y legítima que signifique una ampliación y mejoramiento cualitativo, de las garantías y libertades ciudadanas, para que cada persona tenga la posibilidad de elegir por y para sí misma.
 
Expongo que la reforma no contraviene la esencia del artículo 24 constitucional vigente, por el contrario, desglosa y amplía positivamente su significado.
 
La reforma tampoco genera ambigüedades que den lugar a interpretaciones regresivas del 24 constitucional.
 
Las modificaciones propuestas y avaladas en el Congreso de la Unión por mi partido, tampoco contravienen ni ponen en entredicho la esencia y solidez de los artículos quinto, sexto, noveno, ciento quince y ciento treinta de nuestra Constitución Política Federal.
 
Que lo expresado en la reforma es una ampliación de los conceptos, que definen con mayor precisión las libertades y garantías ciudadanas.
 
Que en razón de lo anteriormente expuesto, me pronuncio a favor de la reforma al artículo 24 Constitucional, porque significa un avance en la cultura cívica y democrática ciudadana.

Muchas gracias


Segundo Discurso en el Pleno
 
La discusión más somera sobre las modificaciones a los artículos constitucionales 24 y 40, centran el debate entre defender un estado laico, o en defender un estado conservador, por llamar la situación en los términos más convencionales.
 
Si atendemos a esta lucha de posiciones, atrincheradas en paradigmas ideológico-políticos, será muy difícil llegar a un acuerdo que nos permita avanzar en el conocimiento de la esencia de las reformas.
 
Tampoco pretendo desconocer en esta discusión, que desde la concepción y presentación de la iniciativa original, hayan existido y existan, tentaciones retardatarias, orientadas a la modificación futura de los artículos 5, 6, 9, 115 y 130 de la Constitución.
 
Un asunto que hubiera sido grave, si los legisladores de mi partido, y de otros partidos que respaldaron finalmente la reforma, se hubieran dejado influir por algunos grupos afines a instituciones religiosas, que dieron principio a la discusión, pero que al final de ella, no quedaron tan complacidos con la redacción que hoy conocemos y discutimos.
 
Es una realidad, que en el curso de la discusión, se introdujeron cambios jurídico-políticos sustanciales, que fueron modificando el contenido y la forma de redacción.
 
Esto puede comprobarse en la última redacción de la exposición de motivos, particularmente la del Senado de la República, que agrega un componente muy sólido a las libertades y derechos políticos ciudadanos.
 
En esta evolución y redacción final de la reforma, debemos centrar la discusión, planteando que no solamente las convicciones religiosas son dignas de respeto y tolerancia, también todas las convicciones no religiosas: las humanistas, filosóficas, éticas, entre otras.
 
Si logramos aceptar, que además de las convicciones religiosas y no religiosas existen otras, entonces de manera evidente estaremos aportando valor agregado a la tolerancia y la pluralidad del pensamiento, a las conductas humanas, y por tanto, sociales.
 
La reforma del 24 adiciona, cito “Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado” termino la cita.
 
En esta redacción, el nuevo texto nos está otorgando un estado y un clima social más laico y propositivo, pues una característica esencial del estado laico, es la libertad de conciencia y la plena libertad ética civilizante.
 
En función de lo anterior, si repensamos en estas dimensiones la reforma del artículo 24, veremos que lejos de acotar o eliminar derechos o libertades, la reforma está generando reivindicaciones, largamente anheladas por grupos sociales y personas, que hasta hoy se han sentido al margen del amparo de nuestra máxima legislación.
 
Me refiero, por supuesto, a grupos y personas que luchan por la discusión y las garantías de sus derechos políticos ligados a actos de conciencia, tales como los que buscan el derecho a la libertad para la interrupción del embarazo, los que luchan por el matrimonio entre personas del mismo sexo, o la libertad para practicar la eutanasia; libertades que por resistencias ideológicas o morales conservadoras no han alcanzado el estatus de derechos garantizados, y por tanto no cuentan con la protección constitucional.
 
Roberto Blancarte, que ha seguido con la mayor atención esta discusión, ha reconocido con o sin pesar, lo siguiente: Cito: “La asunción expresa del principio de la laicidad del Estado en el artículo 40 Constitucional, implicaría el reconocimiento de que todos los seres humanos, tienen el derecho a la libertad de conciencia, y a la de adherirse a cualquier religión o a cualquier corriente filosófica, en su práctica individual o colectiva”. Concluyo la cita.
 
Por esta razón, me permito sugerir a quienes legítimamente defienden el pensamiento liberal, que lean detenidamente, de forma crítica y complementaria, las reformas a los artículos 40 y 24 constitucionales.
 
Tampoco pretendo hacer una apología de las reformas, ni hacer culto al libertinaje o conductas antisociales, creo que en la legislación secundaria deberán precisarse los límites y los alcances de las reformas.
 
En lo personal, considero que el estado laico tiene que ser muy combativo, para continuar luchando y evolucionar de manera permanente, para superar paradigmas, llámense conservadores o liberales, regresivos o estacionarios, y avanzar en busca de una libertad moral plena, civilizante y constructiva, pues la intolerancia, proceda de donde proceda, es de lo más vergonzoso que puede generarse en una sociedad contemporánea.
 
Muchas Gracias


CONVERSACIONES POSTERIORES A LA APROBACIÓN
 
Después de la presentación de argumentos en favor o en contra de la aprobación de la reforma al artículo 24 Constitucional, se dio la votación y por mayoría de votos fue aprobada. Al término de la sesión se aproximaron a mí algunos compañeros diputados, expresando su asombro por mi posicionamiento y mi voto a favor.

No expongo sus nombres en este relato pero fueron legisladores de partidos de izquierda y uno de derecha.

“No es posible lo que acaban de hacer”,  exclamaron casi en coro refiriéndose a la aprobación de la reforma al artículo 24.

El sorprendido fui yo, contesté, y les dije: Ustedes dicen ser defensores de las libertades y los derechos ciudadanos, principalmente de las llamadas minorías, no entiendo por qué su voto en contra.
 
“Sí, pues no queremos retroceder en las libertades y derechos ya conquistados, como lo sugiere esta reforma que acaban de aprobar”, sentenció otro.

“A ver, ustedes impidieron el dialogo, no dieron lugar a la reflexión en la tribuna, ¿puedo hacerles algunas preguntas?”, repuse.

“Sí claro, las que gustes”, dijeron.

Muy bien, contesté.

¿Están de acuerdo o en desacuerdo que una mujer debe decidir sobre su cuerpo?, pregunté.

“Por supuesto”, exclamaron, “es su derecho”.

No, repuse, en todo caso ellas tienen una libertad natural a decidir sobre su cuerpo, mas esa libertad natural no ha sido reconocida como derecho por la sociedad.

“Pues no, pero estamos luchando por ello”, agregó otro.

Muy bien, si estamos de acuerdo en reconocer que una mujer tiene la libertad natural de decidir sobre su cuerpo, entonces, debemos estar de acuerdo en que esa libertad natural a la que me he referido, por virtud de la acción de los diputados, puede ser elevada al rango de derecho consagrado en nuestras leyes. ¿Están o no de acuerdo?, pregunté.

“Sí, claro que lo estamos”, respondieron.

Si los diputados logramos que esa libertad sea elevada a derecho consagrado en la constitución, entonces la autoridad deberá garantizar protección y amparo al derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. ¿Sí o no?

“Si por supuesto”, dijeron.

Ahora bien,  si se tratase de una persona que desea casarse con otra persona de su mismo sexo, le asistiría la misma libertad natural ¿si o no? Respondieron nuevamente “claro que sí”.
 
Entonces esa libertad natural también puede ser elevada a rango de derecho constitucional, para que la autoridad procure y garantice que esas personas gozarán de un derecho, argumenté.

“Sí claro”.

Bien pues justamente esa reforma que hoy aprobamos, y que ustedes votaron en contra, nos da esa posibilidad, la de reconocer libertades naturales y poderlas elevar a rango de derechos constitucionales que sean garantizados por la autoridad.

Entonces,  ¿en dónde encuentran ustedes que la reforma es negativa para la sociedad?

“Bueno si lo planteas de esa forma, claro que es positiva”, argumentó uno.

¿Pues entonces de qué otra forma debemos plantearla?, pregunté a todos.

“Bueno es que la reforma habla de la libertad de ética y de la libertad de conciencia, y son conceptos religiosos que no sabemos a dónde nos van a llevar”, agregó alguien.

La ética y la libertad de conciencia son conceptos que corresponden a la filosofía política, ustedes los han etiquetado como conceptos religiosos, precisé.

Pero es que, ¿dónde empieza y dónde termina la libertad ética y de conciencia? Preguntó alguien.

La libertad natural nos fue dada por la naturaleza humana, la libertad ética te la dan los valores humanistas y sociales que adquieres en la vida social, y que te permiten distinguir qué es positivo y qué es negativo para ti o la sociedad, los valores  éticos nos permiten discernir sobre lo bueno y lo malo.

La libertad de conciencia son las decisiones que tomamos y los actos que asumimos, partiendo de lo que entendemos como buenos o malos, a partir de nuestra libertad ética.

“Bueno, es que visto en esos términos sí”, refirió uno de ellos.

Entonces repito, ¿de que otra forma podemos o debemos ver la reforma?, por favor, ya expuse mis razonamientos, que alguien exponga los de ustedes, quiero entender por qué votaron en contra.

“Bueno, yo voté en contra porque los grupos sociales inconformes nos han apoyado mucho en los procesos electorales, y no les puedo quedar mal”, argumentó alguien de los presentes.

Ah, respondí, ¿entonces la política electorera subordinó a las libertades sociales y al derecho?

“No, no lo plantees así”, reaccionó el que había argumentado.

Entonces, ¿cómo debo entenderlo? Si me acabas de revelar la verdadera razón de tu voto en contra de la reforma.

“Bueno, yo te entiendo pero ellos no me iban a entender a mí”, replicó el aludido.

Pero cómo te van a entender, si me estas demostrando que tú no habías entendido el fondo, el sentido y los beneficios a que da lugar la reforma, por tanto, cómo se los ibas a explicar, repuse, además de que tú interés es netamente electorero y no social.

Ante su desconcierto indiqué “Bueno, desde mi libertad ética y de conciencia, yo me siento tranquilo porque impulsé una reforma positiva, que amplía libertades y las garantiza constitucionalmente. Allá ustedes y su conciencia”, concluí.

Después de esto se deshizo la reunión y tomamos caminos distintos, sin embargo, a poco andar encontré otro compañero diputado, de afiliación conservadora, quien al verme exclamó:

“Oye, empezaste muy bien tu discurso, pero después me desconcertaste con tu conclusión, me atacaste”.

No, por favor, ¿en qué momento te ataqué?

“Bueno, planteaste un sentido de la reforma llevada al extremo”, aclaró.

¿Qué fue lo que te pareció un exceso de mi parte?, interpelé.

“Pues que dijeras que la reforma plantea libertades que pueden proteger a grupos minoritarios, como los que plantean el aborto o el casamiento entre personas del mismo sexo”.

Respondí: “Ah, eso te parece un exceso, entonces, ¿cuáles son los alcances de la reforma? ¿O acaso no los tiene? ¡Me estás diciendo que fue una reforma inútil!”

“No, por supuesto que no, creo que solo se trata de agregar conceptos como la libertad ética y de conciencia, para comprender mejor la libertad de religión”.

Me perdonas, pero eso implicaría servir a las religiones y no a la sociedad, ustedes impulsaron desde el inicio esta reforma, ahora acéptenla como quedó expresada en la redacción del nuevo artículo 24,  con eso se abren las puertas al reconocimiento de nuevas libertades de existencia y convivencia ciudadanas y que debemos convertir en derechos. Señalé.

“Bueno esperemos que no suceda eso”, acotó.

“Pues yo espero que sí suceda, porque ahora pienso trabajar en una reforma, para que en Puebla, se permita que las mujeres decidan sobre su cuerpo y que se permitan los matrimonios entre personas del mismo sexo, entre otras nuevas formas de expresión social”, señalé.

“Te repito, espero que no suceda”, dijo y se despidió con un adiós.

Adiós, concluí, y cada uno retomó su camino.

miércoles, 9 de enero de 2013

RESOLVER EL PROBLEMA AGROPECUARIO ES CONDICIÓN PARA EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO


Después de 11 años, el pasado 15 de enero el gobierno federal y las organizaciones campesinas de distintas filiaciones partidistas, volvieron a celebrar la promulgación de la Ley Agraria de 1915, aquella Ley redactada por el poblano zacateco Luis Cabrera, y que se basaba en el Plan de Ayala y el Plan de San Luis, restituía las tierras y el agua a los campesinos oprimidos y explotados.

Si bien es cierto que el latifundio que se vivía en México se edificó sobre el despojo de tierras, y que durante su vigencia como modelo de producción agropecuaria, estuvo basado en un esquema de trabajo injustamente remunerado y respaldado por un régimen político dictatorial, también es cierto que el latifundio fue un modelo de economía sectorial rentable, que mantenía en crecimiento una economía nacional que generó importantes logros, principalmente grandes obras de infraestructura en comunicaciones terrestres y transporte ferroviario, desarrollo urbano, obras de almacenamiento de agua, entre otros.

La Revolución Mexicana protagonizada por el campesinado de México y sus dirigentes populares, triunfó y restituyó con justicia las tierras y aguas a los grupos agrarios, creándose la propiedad social, y elevando a la mayoría de los mexicanos de peones a productores agropecuarios ejidatarios y comuneros.

Pero esa destrucción simple y llana de la estructura latifundista productiva, no consideró dotar a los nuevos productores de una organización productiva, de capacitación, herramientas y tecnología, para que pudieran sostener los niveles de productividad y  rentabilidad de las tierras, con esta transferencia inconclusa de la tierra, se fueron extinguiendo las unidades productivas que había creado el auge del feudalismo tardío mexicano.

Hoy, a 98 años de distancia de la promulgación de la Ley Agraria por Venustiano Carranza, los análisis y comentarios que escuchamos o leemos, están llenos de buenas intenciones, como los que dicen: “Tenemos que hacer algo para sacar adelante a los millones de pobres que viven en el campo”, discursos o artículos analíticos y enjundiosos pero vacíos e imprecisos.

Cuando la retórica oficial, académica, de los expertos o del ciudadano ilustrado común, habla del campo mexicano, proyecta una imagen en la que vemos al hombre o mujer del campo en su imagen paupérrima y abstracta, que más que preocupación parece inspirar compasión y piedad.

Para que el sector rural deje de ser  para la sociedad una especie de quimera, debemos aprender a mirarlo y considerarlo de una manera distinta, reivindicar la figura del productor rural como ser social, con necesidades extremas pero también con derechos constitucionales, capacidades y competencias potenciales.

Es importante señalar, que el campo no es algo remoto, un lugar imaginario alejado de nosotros, el campo es nada más y nada menos, que el sector primario de nuestra economía, es nuestra fuente de alimentos, la estabilidad de nuestra economía y del bolsillo de cada mexicano.

Necesitamos reaprender a mirar el campo como algo mucho más cercano a nosotros, a la familia de cada uno, a nuestro bienestar cotidiano, y si permitimos que continúe en su condición de postración productiva, estaremos aceptando que el país continúe comprando al extranjero casi la mitad de lo que necesitamos para vivir. El campo es tan cercano a nosotros, que si no produce lo necesario, la deuda del país y el déficit público irán creciendo más y más, si el campo no produce lo que necesitamos, los alimentos irán escaseando y aumentando de precio cada día.

También debemos aprender a mirar el ámbito rural no como un campo de batalla desolado y triste, sino como un territorio lleno de recursos naturales, de actores productivos, capaces de lograr con autosuficiencia su propio desarrollo económico, cultural y contribuir al progreso social general.

Debemos considerar que si una economía, cualquiera que ésta sea, no tiene un crecimiento armónico, equilibrado y orgánico entre sus sectores –agropecuario, industrial y de servicios-, siempre será una economía incompleta y con problemas graves, la deficiencia de cualquiera de sus sectores termina afectando gravemente a los demás, y hundiendo a la economía y la sociedad en una crisis profunda y de graves consecuencias.

De tal suerte, que debe quedarnos claro a todos los mexicanos, que el crecimiento de la economía nacional, la solución a nuestros problemas de pobreza, desempleo y el anhelado desarrollo social, necesaria e irremediablemente pasan por resolver a la brevedad posible, la situación que vive el sector primario de nuestra economía nacional, además de reducir la tasa de crecimiento demográfico en el campo y las ciudades.

Este es un gran reto para nuestra sociedad, para todos, pero también una oportunidad histórica, para ello debemos aprovechar el nuevo clima de modernidad democrática, aperturado con el arribo de Enrique Peña Nieto al Gobierno de la República,  y hacer del territorio nacional la base de la planeación participativa y prospectiva, congruente con las vocaciones productivas y cadenas de valor de cada región del país.

Para asumir este reto es necesaria una visión colectiva del problema, trabajar coordinadamente los tres órdenes de gobierno, generar una nueva estructura organizacional de los productores, con fines productivos y no políticos como hasta ahora, y segmentar la estrategia en cuando menos dos áreas de trabajo:

El minifundio o propiedad social.  Como primer área de trabajo con las siguientes acciones, según la región, las vocaciones productivas y las cadenas de valor:

1.         Generar organizaciones con fines productivos.
2.      Implementar un programa nacional de mejoramiento de capacidades productivas mediante el extensionismo rural.
3.       Impulsar la asociación empresarial de los productores por eslabón y cadena de valor.
4.   Reconversión y diversificación productiva con mejores prácticas y tecnología rentables y sustentables.
5. Estrategia de conformación de unidades productivas para la consolidación de volúmenes con calidad homogénea.
6.  Impulso al crédito social para la capitalización de productores y unidades productivas.
7.     Asesoría  financiera  con  información  de  mercados  por   unidad productiva o cadena de valor.
8.       Centros de acopio tecnificados y como unidades de administración de las ramas de producción.
9.  Conformación de cooperativas de insumos y servicios para la producción.
10.    Venta de la producción por contrato.

Pequeña propiedad. Como segunda área de trabajo, con las siguientes acciones, según región, vocación productiva y cadena de valor:

1.       Recuperar el concepto de pequeña propiedad como unidad productiva de inversión privada rentable y generadora de empleos (si no se reconoce y valora correctamente esta estructura productiva, se partirá de una estrategia incompleta).
2.    Realizar un registro nacional de unidades productivas de pequeña propiedad: agrícolas, ganaderas, forestales, etc.
3.  Realizar un diagnóstico de su estatus productivo (rentabilidad, necesidades tecnológicas y financieras).
4.   Elaboración de un plan de restauración productiva e impulso de la pequeña propiedad.
5.     Conformar asociaciones de pequeños propietarios por rama o sistema-producto para la consolidación de volúmenes.
6.        Mejoramiento de capacidades productivas mediante asistencia técnica (información administrativa, mejores prácticas, información tecnológica, información de mercados, etc.)
7.        Diseño y acceso a mejores canales de comercialización.
8.       Impulso a la creación de servicios de apoyo a productores (asesoría en proyectos, proveeduría de insumos, logística de transporte, transformación, etc.)
9.        Construcción o financiamiento de infraestructura productiva (centros de acopio tecnificados, obras de retención de agua, etc.)
10. Agricultura por contrato y financiamiento para empresas de transformación.

Estos son algunos criterios y pasos que en mi opinión, habría que considerar para abordar y superar el reto planteado, para reestructurar el tejido productivo del sector primario de la economía, de lograrlo podremos aspirar a resolver nuestros problemas de empleo e ingreso per cápita, no abordar el problema de esta manera, implicaría volver a una política social parcial, paternalista, subsidiaria de la pobreza y lapidaria para toda la sociedad.

lunes, 26 de noviembre de 2012

¡LA HORA DE MÉXICO!


Se ha comentado en diferentes ocasiones que las economías sudamericanas que más crecieron en la última década son: la brasileña, la chilena, relativamente la argentina y la peruana, no obstante, estas economías están iniciando la segunda década con señales macroeconómicas que anuncian un inminente estancamiento, y en el caso de Brasil un decaimiento pronunciado del Producto Interno Bruto (PIB).

Ante una situación como esta,  México nuevamente se encuentra en posibilidades de enmendar el camino dejado a finales del siglo pasado, y volver  a convertirse en un referente latinoamericano en cuanto a crecimiento económico y bienestar social, pero ¿Qué necesita México para retomar la ruta del crecimiento económico y el desarrollo social?

Primero.- Que la alternancia política derive en resultados democráticos en beneficio de la sociedad. Necesitamos un gobierno federal que aliente las garantías y las libertades ciudadanas, para que la sociedad informada participe más y mejor, detonando sus capacidades creativas, artísticas, científicas, innovadoras y productivas competitivas. Que participe más en la creación y distribución de la riqueza.

Requerimos de un gobierno federal con una administración pública progresista, visionaria, más eficiente, transparente, que brinde certeza jurídica, seguridad pública y retroalimente mejor a la sociedad mediante el acceso a la información pública y la rendición de cuentas.

Segundo.-  Necesitamos un programa de política económica para el crecimiento, el empleo y la redistribución  del ingreso nacional. Creemos que es el momento de volver a una política económica integral, orientada al crecimiento económico y el bienestar de la sociedad. Para ello se requiere, además de procurar la estabilidad monetaria y de precios al  consumidor, una política económica que permita entre otras cosas, aprovechar las ventajas comparativas y competitivas derivadas de nuestra posición geográfica estratégica.

Es necesario incrementar la inversión pública destinada a infraestructura para el crecimiento, la generación y atracción de inversiones estratégicas: equipamiento de parques industriales, invertir en nodos logísticos intermodales, modernización y crecimiento de la red ferroviaria, en transporte urbano eficiente, así como el mejoramiento de la flexibilidad financiera de apoyo al sector público, mediante una legislación adecuada para inversiones públicas mediante Proyectos para la Prestación de Servicios (PPS), Proyectos de Inversión (PI) y otras formas de asociación público privadas (APP).

También es fundamental que en esta política económica y de atracción de inversiones, se considere avanzar en el combate a los monopolios en telecomunicaciones y actividades petroquímicas. Avanzar en la generación y distribución de energías limpias y más económicas, en servicios aduanales más ágiles, en la simplificación administrativa para la movilidad de inventarios, entre otros; esto alentará el surgimiento de nuevas y más competitivas empresas.

Tercero.- Requerimos de una agenda de competitividad que nos permita estar a la altura de las circunstancias del modelo económico mundial de libre mercado. Necesitamos de una banca de desarrollo que ofrezca una política crediticia con estabilidad en el largo plazo, créditos blandos y flexibles para dar certidumbre a los pequeños y medianos inversionistas nacionales o regionales, esto es vital para reactivar el sector productivo de alimentos y proveeduría de materias primas, bienes e insumos para el sector industrial y comercial.

También es fundamental impulsar la calidad educativa, una mayor y mejor capacitación a jóvenes y población trabajadora, transitar de la manufactura a la mentefactura, como condición para desarrollar nuevas vocaciones productivas en el país, tales como: la industria electrónica, nanotecnología, metal mecánica, biotecnología, desarrollo de parques electrónicos y clústers, entre otros modelos productivos propios de una economía abierta y competitiva.

Como podrá observarse, México tiene importantes áreas de oportunidad para crecer económicamente, producir más y distribuir la riqueza que se derive del crecimiento económico. Ojalá que la nueva alternancia política 2012 haga de este momento histórico  “La hora de México”.

viernes, 23 de noviembre de 2012

INICIATIVA DE REFORMA A LA LEY QUE CREA EL CONSEJO ESTATAL PARA LA CULTURA Y LAS ARTES DE PUEBLA


CC. DIPUTADOS SECRETARIOS DE LA MESA DIRECTIVA
DEL HONORABLE CONGRESO DEL ESTADO

PRESENTES

El que suscribe Diputado José Lauro Sánchez López, integrante del Grupo Legislativo del Partido Revolucionario Institucional, con fundamento en lo establecido en los artículos 57 fracción I, 63 fracción II, 64 y 69 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla; 44 fracción II, 136, 137 y 144 fracción II de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado Libre y Soberano de Puebla, someto a consideración de esta Soberanía, la siguiente INICIATIVA DE REFORMA A LA LEY QUE CREA EL CONSEJO ESTATAL PARA LA CULTURA Y LAS ARTES DE PUEBLA, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Que a nivel nacional y mundial hay una tendencia a proteger el Patrimonio Cultural tangible e intangible en sus variadas expresiones, incluso la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) celebró en el año 2003 la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Que en dicha Convención se reconoció que hasta ese momento se había privilegiado el cuidado y protección del Patrimonio Cultural Material, limitándose a monumentos y colecciones de objetos.

Que asimismo, se reconoció que el Patrimonio Cultural “comprende también tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes del espectáculo, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo, y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional.”

La riqueza cultural de nuestra Entidad Federativa goza de un gran prestigio y reconocimiento, en sus diversas vertientes o manifestaciones y puede encontrarse en todas las regiones del Estado, por lo que se hace necesario ser más precisos o específicos respecto a las Declaratorias de Patrimonio Cultural Intangible del Estado, para que se otorguen a las manifestaciones que mayor reconocimiento y proyección tengan tanto a nivel local como nacional e internacional.

En virtud de lo antes expuesto y con las facultades que me otorgan la Constitución Local y las Leyes de nuestro Estado, me permito someter a consideración de esta Soberanía, la Iniciativa de Reforma a la Ley que Crea el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla, en los siguientes términos:

Artículo Único.- Se reforma el acápite y se adiciona un segundo párrafo a la fracción IV del artículo 3 de la Ley que crea el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla, para quedar como sigue:

Artículo 3.- El Consejo Estatal tiene por objeto ser el órgano asesor del Gobernador del Estado, especializado para formular, coordinar y evaluar la política cultural en la entidad.

Para el cumplimiento de su objeto, el Consejo Estatal tendrá las atribuciones siguientes:
I.  …;
II. …;
III. …;
IV. Formular al Gobernador del Estado las propuestas de declaratorias de patrimonio cultural, de zona típica monumental y de belleza natural;
Para las propuestas de Declaratoria de Patrimonio Cultural Intangible, se conformará un Consejo Técnico que realizará un análisis detallado, y si considera que la propuesta para recibir la Declaratoria cumple con los criterios nacionales e internacionales en la materia: tradición, contemporaneidad, vivencia, integración y representatividad, así como que permita proyectar la riqueza cultural del Estado, elaborará el Dictamen correspondiente y lo pondrá a consideración del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, quien a su vez hará la propuesta correspondiente al Gobernador del Estado;
V …;

T R A N S I T O R I O S

ARTÍCULO PRIMERO.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado.

ARTÍCULO SEGUNDO.- Se derogan todas las disposiciones que se opongan al presente Decreto.

Atentamente
H. Puebla de Z., a 21 de noviembre de 2012

INICIATIVA DE REFORMA A LA LEY DE CULTURA DEL ESTADO DE PUEBLA


CC. DIPUTADOS SECRETARIOS DE LA MESA DIRECTIVA
DEL HONORABLE CONGRESO DEL ESTADO

PRESENTES

El que suscribe Diputado José Lauro Sánchez López, integrante del Grupo Legislativo del Partido Revolucionario Institucional, con fundamento en lo establecido en los artículos 57 fracción I, 63 fracción II, 64 y 69 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla; 44 fracción II, 136, 137 y 144 fracción II de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado Libre y Soberano de Puebla, someto a consideración de esta Soberanía, la siguiente INICIATIVA DE REFORMA A LA LEY DE CULTURA DEL ESTADO DE PUEBLA, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Que a nivel mundial y nacional hay una tendencia a proteger el Patrimonio Cultural tangible e intangible en sus variadas expresiones, incluso la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) celebró en el año 2003 la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Que en dicha Convención se reconoció que hasta ese momento se había privilegiado el cuidado y protección del Patrimonio Cultural Material, limitándose a monumentos y colecciones de objetos.

Que asimismo, se reconoció que el Patrimonio Cultural “comprende también tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes del espectáculo, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo, y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional.”

La riqueza cultural de nuestra Entidad Federativa goza de un gran prestigio y reconocimiento, en sus diversas vertientes o manifestaciones y puede encontrarse en todas las regiones del Estado, por lo que se hace necesario ser más precisos o específicos respecto a las Declaratorias de Patrimonio Cultural Intangible del Estado, para que se otorguen a las manifestaciones que mayor reconocimiento y proyección tengan tanto a nivel local como nacional e internacional.

En virtud de lo antes expuesto y con las facultades que me otorgan la Constitución Local y las Leyes de nuestro Estado, me permito someter a consideración de esta Soberanía, la Iniciativa de Reforma a la Ley de Cultura del Estado de Puebla, en los siguientes términos:

Artículo Único.- Se reforma el artículo 19 de la Ley de Cultura del Estado de Puebla, para quedar como sigue:

Artículo 19.- Se entiende por patrimonio cultural intangible los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas a los que las comunidades y los grupos, reconocen como parte integrante de su herencia cultural.

Adicionalmente, para ser considerado constitutivo de patrimonio intangible, es necesario que las manifestaciones a las que se refiere el párrafo anterior:

I.- Sean transmitidas de generación en generación y constantemente sean recreadas por comunidades y grupos;
II.- Sean rasgos claros de identidad no sólo para la comunidad o grupo que las recrean sino para la sociedad poblana en su conjunto, promuevan el respeto para la diversidad cultural y la creatividad humana;
III.- Sean compatibles con los derechos humanos reconocidos y con los imperativos de respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos y de su desarrollo;
IV.- Sean manifestaciones que gocen del reconocimiento nacional y/o internacional; y
V.- Lo enunciado en las fracciones anteriores sea avalado mediante un Dictamen emitido por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla.

T R A N S I T O R I O S

ARTÍCULO PRIMERO.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado.

ARTÍCULO SEGUNDO.- Se derogan todas las disposiciones que se opongan al presente Decreto.

Atentamente
H. Puebla de Z., a 21 de noviembre de 2012

jueves, 1 de noviembre de 2012

PUNTO DE ACUERDO PARA SOLICITAR MAYOR PRESUPUESTO PARA LA GANADERÍA EN EL ESTADO

CC. DIPUTADOS INTEGRANTES DE LA LVIII LEGISLATURA
DEL H. CONGRESO DEL ESTADO DE PUEBLA

P R E S E N T E S

                   El suscrito José Lauro Sánchez López, Diputado integrante del Grupo Legislativo del Partido Revolucionario Institucional, con fundamento en lo establecido en los artículos 63 fracción II y 64 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla; 44 fracción II y 144 fracción II de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Puebla, someto a consideración de esta Soberanía, un PUNTO DE ACUERDO, que sustento en los siguientes:


C O N S I D E R A N D O S:

Que son objetivos del Plan Estatal de Desarrollo 2011-2017, impulsar un sistema agroalimentario saludable, eficiente y competitivo, así como ampliar la oferta exportable de alimentos.

Que por sus volúmenes, diversificación y calidad de la producción ganadera y de productos cárnicos, Puebla lleva varios años consecutivos colocándose como una de las entidades federativas más importantes del país.

Que en producción de: huevo, carne de pollo, carne de cerdo, bovinos, caprinos, ovinos, tilapia y miel de abeja, Puebla figura entre las cinco entidades federativas con mayor producción y calidad.

Que es absolutamente viable aprovechar esta vocación productiva para incrementar y mejorar el empleo, los ingresos y la alimentación de los poblanos, alentando la participación del sector primario en la economía poblana y el Producto Interno Bruto del Estado.

Que entre los esfuerzos que están realizando los ganaderos por mejorar la productividad y calidad de sus productos están: la certificación federal de los ranchos como espacios libres de clembuterol, y la producción de productos cárnicos confiables y libres de enfermedades como la brucelosis, tuberculosis, newcastle, influenza aviar y otras.

Que es fundamental fortalecer la alianza por la productividad ganadera y la elaboración de un Plan Estratégico para el fomento de la ganadería en el Estado.

Con fundamento en lo anterior y con base en los preceptos constitucionales y legales ya citados, propongo el siguiente:


PUNTO DE ACUERDO

ÚNICO.- Exhortar al Titular del Ejecutivo del Estado para que en la Ley de Egresos del Estado para el Ejercicio Fiscal 2013, considere el fortalecimiento presupuestal para impulsar la actividad ganadera en el estado, considerando entre otras, las siguientes políticas públicas:

·      Implementación del programa peso a peso para la siembra, cosecha y almacenamiento de forrajes.

·      Aplicación del programa peso a peso para la realización de obras de retención de agua para uso pecuario.

·      Un programa de apoyo para el mejoramiento de praderas, combate de plagas y reforestación con árboles forrajeros.

·      Programa de peso a peso y asesoría técnica para la ejecución de proyectos de compostas y producción de abonos orgánicos.

·      Impulsar los proyectos de mejoramiento genético para bovinos y ovinos.

·      Asesoría gubernamental para el mejoramiento de los procesos de comercialización en el mercado local, nacional y externo.

·      Creación de programas peso a peso para la adquisición de infraestructura ganadera como maquinaria, corrales, básculas y prensas para manejo de ganado.

·      Asesoría técnica para fomentar las asociaciones  ganaderas con el propósito de generar altos volúmenes de exportación de becerros.

·      Intervención del Gobierno del Estado y de las autoridades mexicanas, para lograr la Certificación del Departamento de Ganadería de los Estados Unidos de América para la exportación de becerros y productos cárnicos.

·      Implementación del programa peso a peso para el fortalecimiento  y desarrollo de Unidades de Manejo Ambiental (UMA's) y ranchos cinegéticos.

·      Mejorar la supervisión y certificación para que los rastros, mataderos municipales y tianguis ganaderos, actúen con estricto apego a la normatividad federal y estatal, respecto a la sanidad e inocuidad de los productos cárnicos.
·      Fortalecimiento del sistema de supervisión del ganado que ingresa al Estado, para que su movilidad  y rastreabilidad cuente con la certificación de sanidad correspondiente.

·      Impulsar el modelo de producción de alevines para la siembra de diferentes especies acuícolas.

·      Fomentar la producción apícola en el Estado y su comercialización.

T R A N S I T O R I O

ÚNICO.- De conformidad con lo dispuesto por los artículos 69 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla; 151 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado Libre y Soberano de Puebla, y 121 del Reglamento Interior del Honorable Congreso del Estado Libre y Soberano de Puebla, solicito que en virtud de que el Presupuesto 2013 se encuentra en la última etapa de su elaboración, se dispense el trámite legislativo correspondiente para el presente Punto de Acuerdo por considerarse un asunto de urgente resolución.

Atentamente

H. Puebla de Z., a 29 de octubre de 2012